Amigo Saturnino:
Todas las personas humanas hemos o habemos de llegar a viejos (si esto fuera posible), pero debo decirte que todas las personas que en su juventud o madurez hacen el bien a las ancianas y ancianos en algún momento de su vida encontrarán la gran recompensa DE LA GRATITUD, recompensa ésta, que no se puede igualar a nada con valor material. Tu supiste comprender y valorar ese amor solidario hacia estas personas del CENTRO DE DÍA “SESENTA Y MÁS” para hacer posible que estas abuelas y abuelos tengan una vida más acorde a sus edades en toda la plenitud.
Es por ello amigo Saturnino, me aceptes esta humilde pintura, con el cariño y el respeto sincero deseándote sigas tu vida por el camino de la bondad y el triunfo, porque aún tienes tiempo de seguir aportando lo mejor de TÍ MISMO al acervo de esta sociedad en la última etapa de sus vidas, recibe el cariño fraterno de los abuelos Nedy y Monxu.