Leopoldo Cuspinera nació en Puebla en 1971, arquitecto y artista mexicano, Durante 15 años ha trabajado en ambas actividades. La observación, estudio y desarrollo del sacro son constante en su línea profesional.
Estudió Arquitectura, Teología, Urbanismo, Semiótica y Bienes Culturales de la Iglesia en Puebla, México y en Roma, Italia.
Para sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, obtuvo dos Becas:
Manutención: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México
Estudios: Pontificia Universidad Gregoriana
Para sus investigaciones artísticas en Suiza y el estudio del francés, la Fundación Parfum de Béthanie le otorgó una beca de manutención y estudios.
Como parte de su desarrollo profesional ha realizado proyectos arquitectónicos y urbanos, dirección de obra, programas iconográficos, restauración y conservación del patrimonio, catalogación, museografía, proyectos de adecuación litúrgica, exposiciones pictóricas individuales y colectivas, capillas y un conjunto parroquial, en las ciudades de Puebla, Cholula, Chihuahua y Tlaxcala, México, Lausanne, Morges, Bottens y Saint-Maurice, Suiza, Londrina, Brasil y en Roma, Italia.
Desde un vientre maternal recreado, desde la arquitectura que protege y cobija, desde las nuevas reconstruidas; las “ventanas” son marcos que permiten ver detalles que –sin ellas- se pierden en lo indefinido.
En México la naturaleza tiene una presencia muy fuerte, el hombre que actúa y que sigue siendo contemplativo, logra percibirla como aquella que vela y devela múltiples aspectos de la vida: fascinante, misteriosa, compleja y en algunas ocasiones también dramática.
Las obras han sido realizadas de manera intuitiva, no obstante presentan una estructura imaginaria que sostiene, haciendo entrever la lógica de las formas resultantes.
En la técnica empleada, la forma emerge de la materia misma: agua, fibras vegetales y tintes naturales. Como un intento de fundir la sutileza y fragilidad del arte orienta con la necesidad de trascendencia de occidente, la técnica se ha transformado con la adición de resinas y otros materiales: pulpa de papel reciclado, óleo, tiza, carbón, plata, bronce, el resultado de esta fusión es el protagonismo de la luz.
Cada criatura visible o invisible es una luz creada por el Padre de las Luces, así todo contiene la luz que proviene del Padre, hasta la criatura mas pequeña participa de la verdad.
De la línea descendente corresponde una línea ascendente. La luz remanda a la luz divina, a través de la materia el hombre se conduce a lo inmaterial.
Leopoldo E. Cuspinera Madrigal